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jueves, 27 de febrero de 2014

Otro inútil poema para ti.




'Que esto no suene a despedida, ya que nunca me han gustado.
Yo no digo adiós, te regalo un hasta la próxima.'



Una vez te escribí un poema; bueno, demasiados.
Hablaban de sonrisas, sexo, amor y sucedáneos.
Hablaban de lo bonita que era la vida cuando tú y yo éramos 'nosotros'.

Llegados a este punto, el supuesto punto y final -que ojalá solo fuera un punto y seguido-

he decidido que la única manera, la única forma,el único modo de acabar contigo es dejar de escribirte.

Sé que dejaré de pensarte, sé que dejaré de querer contigo lo que no quiero con nadie más; pero también sé que necesito enterrarte en lo más profundo para empezar a dejar de pensar en tus ojos.

A mí ya no me quedan más promesas que cumplirte, tampoco me quedan noches en las que no te piense;
pero sí me quedan días en los que solo eres un vago recuerdo, muy confuso, que se desvanece a cada trago largo de cerveza o a cada calada de cigarro que enciendo.
Y soy feliz;
pero luego acabo escribiéndote por lo mucho que me acuerdo de ti, por el poco cuidado que has tenido conmigo, por todo lo que me prometiste y no fue más que humo que me tragué sin respirar; y ahora me ahoga por haberte respirado tan hondo;

así que he decidido que la única manera, la única forma,el único modo de acabar contigo es dejar de escribirte.

No voy a contar nuestra historia, el cuento que escribimos cada noche porque son solo trozos de papel que ahora no valen nada.

Ojalá me hubiera parado a pensar, 
ojalá te hubieras parado a entender
y ojalá todos los caminos te llevasen a mí.

El abril que me quedaba era para ti,
y tú se lo regalas a la primera boca que se acerca a follarse el tiempo que nos dedicamos;

así que he decidido que la única manera, la única forma,el único modo de acabar contigo es dejar de escribirte.

Necesito que te quedes quieto, 
necesito borrar el rastro de saliva,
borrar las huellas
y las marcas de todo lo que no me has hecho.

Odiarte es lo menos que puedo hacer por ti, pero la indiferencia recorre las palmas de mis manos sin descanso y me quema la garganta como el tequila que mata mi sed de ti;

así que he decidido que la única manera, la única forma,el único modo de acabar contigo es dejar de escribirte.

Darme de hostias contra una pared, correrme estando quieta o empeñarme en que tú arriesgaras tu corazón por mi boca han sido algunas de las imprudencias que he cometido;
pero es la insensatez la que maneja mis sentidos;

así que he decidido que la única manera, la única forma,el único modo de acabar contigo es dejar de escribirte.

Me miro las manos, como si en ellas tuviera el poder de protegerme de ti;
pero no. 
Solo me quedan los viernes, las copas hasta arriba y las canciones que tú me has jodido;

así que he decidido que la única manera, la única forma,el único modo de acabar contigo es dejar de escribirte.

Te he leído y recitado mil poemas y no quiero contarte los que te he escrito -porque no acabaría nunca-
pero ahora me toca callarme.
Has conseguido taparme la boca; y no precisamente con todos los besos que me debes.
Has conseguido enmudecerme a base de hostias y ahora lo único que se escucha es el silencio que hace que cada vez se hagan más largos los kilómetros que nos separan;

así que he decidido que la única manera, la única forma,el único modo de acabar contigo es dejar de escribirte.

Nunca me han gustado las despedidas,
el adiós está sobrevalorado;

así que he decidido regalarte un poema para decirte que tengo que dejar de escribirte aunque los 'peros' inundan mis manos y no deje de pensar en que seguramente lo próximo que escriba hable de lo mucho que me cuesta dejar de escribirte.









martes, 25 de febrero de 2014

La noche menos pensada.




Preveía una noche llena de bocas empapadas de sexo y polvos en bares de calles perdidas de aquella ciudad encontrada en mis manos.


La noche ha empezado como cualquier noche de invierno y el frío ya no congela, solo calienta lo que ya ardía de antes.

Hablo de una noche en la que me comí Madrid, pudiéndote comer a ti;
el caso es que me congelé mientras rozaba el andén del metro.

¿Nos bebemos? y yo te contesté bailándote un vals con la mirada.
Aposté todo lo que me quedaba por una noche en un bar cualquiera con tus manos enredadas en mi pelo, tu mirada embobada en mi cintura y tu polla entre mis piernas.

Ver, oír y callar y nos lió la noche  y pasaba entre mis piernas y las copas que se resbalaban de boca en boca; y el amanecer salió cortándonos la piel como el cuchillo que ahora me sangra en la espalda.

Pero esa noche nos lo hicimos y nos crecían flores en la boca y brotaban del pecho las espinas de las rosas que acabamos vomitando. 

¿Nos comemos? y yo te contesté bailándote un bolero con la mirada.
Nos cantaba de fondo un indigente que tocaba acordes de guitarra rota.

No queda noche para lamernos más, pero quedan días para lamentarnos mucho 
y balas de sobra para los dos. 

¿Te apuntas? 
yo disparo.



domingo, 23 de febrero de 2014

He hecho hoy lo que tenía que haber dejado para mañana.



Hoy he descubierto que en una mano me caben todas las lagrimas que no puedo contener.

Me he dado cuenta de que en un suspiro sé decirte lo mucho que te echo de menos.

Hoy me he dedicado a escribir todo lo que me sale del corazón y reflejan mis ojos,
y he tenido que entender que parte de mí, eres tú.

He visto que mis manos son capaces de aguantar lo que mi boca te haría a cada segundo que pasa.

He caído -como tantas otras veces- en la cuenta de que la imaginación juega conmigo como yo lo haría con mi lengua en tu boca.

Hoy me he acariciado cada pedacito de mí con la paciencia que tú no has tenido.

Hoy he echado un vistazo y he descubierto que en el fondo de mi agridulce existencia te encuentro hurgando en mi estómago cada vez que intento escupirte.

Hoy me he desnudado de cintura para abajo y he visto unas piernas cansadas de hablar a kilómetros lo que tú una vez juraste susurrarme al oído, pero no lo hiciste.

Hoy me he visto cerrando puertas y abriendo ventanas, y en todas te veía a ti, burlándote de mí.

Hoy me he escuchado en silencio por dentro y he gritado pidiendo socorro a cualquier boca vacía que no me sepa a ti.

He vomitado todas tus mentiras y me han brotado, de repente, unas ganas inmensas de partirte la cara que se peleaban con ese deseo tan brutal de comerte la boca -y lo que no es la boca-

He tenido que odiarme por creerte y te he creído por el miedo que me daba que no fueses verdad; pero te he tenido que mirar con dolor por encender mi ilusión y soplarme de golpe.

Hoy me he lavado las manos y he repasado cada segundo de cada día intentando ser menos estúpida de lo que en realidad he sido.

He aprendido que es mejor murmurar verdades que gritar mentiras.

Me he quemado por jugar con tu fuego y he deshojado esa sensación de nostalgia de que un día fuéramos nuestros y de nadie más.

Hoy me he puesto unos calcetines que estaban rotos, 
y me he dado cuenta de que debería comprar unos nuevos;

y un corazón.
 -que no se me olvide-






sábado, 22 de febrero de 2014

Madrid, a veces, te salva la muerte.





Ayer me sacaron a bailar y bailé hasta que me dolió respirar.
Ayer también canté. Canté con ganas, con fuerza; fui un espectáculo. Canté hasta que me dolió la garganta y no podía tragarte más.

Ayer estuve andando por Madrid, mientras cantaba e iba agarrada del brazo de uno de ellos, y no estaba pensando en ti. 

Ayer no lloré, aunque me seguías doliendo y me invadías, de vez en mucho, la puta cabeza.
Ayer me regalaron un par de rosas y un par de sonrisas que me hacían falta.
Ayer cené y bebí, y volví a beber y me regalaron abrazos, risas y paseos por el centro de Madrid, mientras el frío se comía mis piernas y mis pies se morían poco a poco porque el frío asaltaba mis extremidades, congelándome hasta el vestido que no llevaba.


Ayer me sacaron a bailar y bailé con todo mi corazón.

Ayer me reí tanto que me dolía la boca del estómago, y toda la rabia se esfumaba y me vencía la sensación de un golpe de buena suerte. Siete golpes por sus siete sonrisas.
Ayer no lloré.

Ayer bailé, canté, sonreí, bebí; y, por un momento, no pensé en ti.
Y ese momento, ese desliz de sensaciones que me conquistaba, vale por todos los que sí pienso y tengo que rehacer todo lo que has jodido a tu paso.

Ayer, después de X iempo, no lloré.
¿Y sabes qué?
Fue por ellos, y por todas las risas, y las rosas, y las canciones, y los bailes, y la cerveza, y el frío y, por lo que sea, pero cada día estás más lejos, y estás consiguiendo que yo me vaya, que no vuelva, que no quiera quedarme.

Ayer me metí en la cama a las 5 de la mañana y empecé a escribir esto porque ayer no lloré, ni pensé en ti; y supongo que lo que quiero gritar es que una vez dije que 'nada termina hasta que tú sientes que termina', y yo ayer lo sentí.
En lo más hondo y profundo de mí, te busqué, y no te encontré. Y sonreí.

El dolor sigue ahogándome y el corazón sigue roto, y muchas canciones hablan de ti 'y no veas qué hijas de puta son a veces', pero ya no me quedan promesas a las que agarrarme, ni palabras, ni certezas de ese supuesto amor que me tenías.

No me queda más remedio que regalarme un respiro;
regalarme un poco de mí, sin ti.

Desaprender las ganas y desaprender las noches de ilusión.

Y es que ayer me recordaron lo que es ser feliz;
y no tuvo nada que ver contigo. 

miércoles, 19 de febrero de 2014

A este jodido desastre no sé ponerle título.






A ver quién te va a escribir ahora por las noches poemas de flores, y a bailar sin pisarte los pies, mirándote a los ojos y con todo el amor que nos comía.

A ver quién te va a arrastrar hasta morirte de ganas de follar contra el espejo, a ver quién te va a dedicar todas sus canciones y todas sus fotografías y todas las palabras que caían de mi boca.

A ver, dime, quién va a esperarte por las noches. 
A ver, dime, quién va a esperarte toda la vida. 

Quién va a dejar de comerse por dentro para comerte solo a ti. 
A ver quién va a dejar de buscarse para encontrarte porque solo encontrándote es capaz de dejar de buscarse.

Dime quién va a abrazarte, desde lejos, todos los días cuando pidas una caricia llena de sonrisas.

Dime quién va a reírse de ti, y contigo, y de todo; por todo. Dime. Quién.
Quién va a despertarte, cada mañana, con las ganas por los tobillos.

Dime quién va a aguantar tu mal humor, tus días tontos y tus tonterías. 
Dime quién va a resignarse,
a tener paciencia,
a seguir contigo pero sin ti.

Dime quién va a matar el tiempo, 
a acortar kilómetros,
a quedarse hasta que vengas.

Quién va a contarte sueños y a comerse tus pesadillas.
Dime, quién va a convertir tus días de sol en la lluvia más cálida del verano más frío.
Dime quién te va a tocar sin rozarte cada suspiro.
Dime quién va a tener hambre de ti a todas horas. 

Quién va a llorar por ti ahora.
Dime. Quién.
Quién te va a echar de menos por encima de cualquier kilómetro y a tachar el error de que no me hayas cometido.
Dime quién, ahora que no estoy yo, quién va a convencerte de que el invierno fue totalmente nuestro y que puedo ser primavera en cualquier estación de cualquier tren en la que tú me esperes.
A ver, dime, quién desharía todo el amor del mundo solo para hacértelo a ti.

Dime quién va a ser capaz de saltar por tu precipicio sin mirar el vacío que me has dejado;
dime quién va a arriesgar todo el miedo y su boca solo por un poco de realidad de tus manos.


No pregunto.
No respondas.
Nadie va a ahogar tus dudas,
nadie va a luchar tus miedos,
nadie va a colmarte de flores cuando llegues a casa,ni a besarte cada herida,ni a salvarte de tu propio estropicio.

Nadie va a escribirte una carta, ni a dibujarte un mapa del tesoro en su espalda para que no te pierdas, pero tampoco seas capaz de encontrarte.

Nadie va a escuchar tu voz y a prometerte un mundo entero entre sus piernas.



                                                            Nadie que no sea yo. 

Y la putada es que creas que ese 'yo' no soy yo;
y no te des cuenta de que el nosotros somos 'tú y yo',
y te hayas dado por vencido sin luchar por el pronombre personal de primera persona.
Que soy yo.
Y nadie más.




martes, 18 de febrero de 2014

'Calle Esperanza.'

'El tiempo no cura nada, pero mata todo. Si la puta de la vida todavía no se ha dignado a contarte esto; ven, que ya te lo cuento yo. Y si quieres nos subimos al tejado y elegimos qué matar antes de que nos mate a nosotros.





Y no pasa nada. 



Porque entre ese millón de hormigas que intentará que te levantes, todavía quedará algún gigante que se tumbará contigo para hacerte menos duro el suelo.'


Irene X.



Hoy se ha sentado conmigo.
La he llorado todo encima.
Me ha dicho que estoy más poema que nunca;
más preciosa que siempre.

Hoy se ha sentado conmigo.
Me ha querido como siempre y más que nunca;
me ha abrazado los ojos y secado las lágrimas que inundaban la almohada.

Hoy se ha sentado conmigo.
Hemos cenado pizza y luego comido helado,
y me ha vuelto a secar las lágrimas y me ha dado la mano.

Hoy se ha sentado conmigo.
Me ha escuchado toda la rabia, la tristeza y me ha encendido los cigarros.

Hoy se ha sentado conmigo, a mi lado.
Y me ha dado la razón y las sonrisas y yo la he dado lo poco que me queda; 
las gracias. 

Hoy se ha sentado conmigo.
Y ha recogido lo poco que queda de mí;
me ha mirado y me ha prometido que 'de verdad, vamos a salir de ésta,;
y la he creído.

Hoy se ha sentado conmigo.
Ha venido a matar monstruos,
ha venido a asustar al miedo,
ha venido a curarme las rodillas de esta hostia que escuece a todas horas.

Hoy se ha sentado conmigo.
Me ha cantado las canciones más absurdas y me ha hecho cosquillas con las pestañas.

Hoy me ha abrazado como siempre,pero más que nunca,
me ha prometido que 'esto también pasará', me ha vuelto a hacer cosquillas y ha dibujado un poco de sonrisa por mi casa.

Hoy me ha querido como siempre, pero más que nunca.



Hoy ha venido corriendo, desde lejos, para sentarse conmigo;
me ha abrazado las lágrimas amargas, se ha tumbado conmigo y ha reescrito la historia de mi vida.

HOY SE HA SENTADO CONMIGO,
COMO SIEMPRE;
A MI LADO.

Porque se sienta conmigo y todo es menos gris, y las lágrimas duelen menos y aunque la moje, aunque la empape, se queda. 
A mi lado.
Y nunca, nunca, nunca, me falla.
Y siempre, siempre, siempre, se queda.

Y resiste.
Y se queda.

Y me quiere.




Y yo a ella.
Por los abrazos, porque llora conmigo, porque si se va me quedo en una calle sin salida;
y porque por dentro es de colores.




lunes, 17 de febrero de 2014

Corre, somos nosotros.






Como si por escribir fueras a dejar de doler.
Como si por escribir fueras a dejar de doler.
Como si por escribir fueras a dejar de doler.

Como si por escribir esto se hubiese acabado, y todas las lágrimas se terminasen cuando pones el punto y final.
Como si por escribir todos los miedos fuesen a disiparse;
como si todos los miedos que te conté, que te escribí, que te lloré, fuesen a desaparecer.

Gracias por las promesas incumplidas,
las noches de ficción y las utopías de una vida maravillosa que nos habíamos prometido. 
Gracias por invadir cada parte de mí con el roce de tu boca colmada de trampas, llena de balas directas a mi corazón.

Como si por escribir todas las mentiras fuesen verdad.
Como si por escribir toda la nada se convirtiera en el vacío que me prometiste que no iba a existir.

Que sé que por escribir no voy a dejar de llorar, que sé que por escribir no vas a darte cuenta de que te has perdido por no encontrarme a tiempo.

Que sé que por escribir no vas a dejar de ser un cobarde, un mentiroso y un homicida totalmente voluntario y consciente del daño y la herida que te has hecho y me has hecho a mí.

Como si por escribir fueras a darte cuenta de que ser, estar y desaparecer se ha convertido en tu especialidad.

Como si por escribir no supieses que te estás mintiendo y que te has rendido antes de empezar a luchar y has caído en lo obvio, en lo sencillo, en lo cómodo.

Como si por escribir me fueras a leer.

Como si por escribir fueras a dejar de doler.
Como si por escribir fueras a dejar de doler.
Como si por escribir fueras a dejar de doler.


Como si por escribir esto se hubiese acabado,
como si por escribir esto no existiese ese 'tú y yo' se fuese a borrar de golpe y puñetazo.

Como si por escribir esto tú fueses a dejar de existir.

Como si escribir esto fueses a acordarte de que no hace mucho yo era tu sonrisa y tú eras la mía,
como si por escribir esto fueses a acordarte de que hace muy poco -muy poco- yo era tus buenos días, tus buenas noches y tu banda sonora.

Como si por escribir esto todas tus mentiras, fueran a convertirse en verdad.
Cuando no. 

Tú te sigues engañando y te sigues burlando de mí, desde lejos y en silencio;
y yo, disimulo, sonriendo, mientras la rabia me grita desde la boca del estómago y noto cómo se muere nuestra mariposa, cómo agonizan las flores y cómo se desgastan las palabras.

Como si por escribir esto fueses a darte cuenta de que te has dejado arrastrar por tu instinto animal,
y has dejado que lo peor de ti me envenene al respirarte.

Como si por escribir esto fueses a darte cuenta de que te has vendido,
de que te has malvendido. -y a mí contigo-
Que nos has regalado a la nada;
nos has relegado a ser nadie.
Nos has menospreciado. Y digo nos. Porque has conseguido que el estado permanente del nosotros se convierta en pasado gris, lleno de fotos, y pactos vacíos llenos de la nada más absoluta.

Como si por escribir esto fueses a darte cuenta de que todavía estás a tiempo de salvarme.
De salvarnos.

DE SALVARTE.





domingo, 16 de febrero de 2014

Jugando a no ganar.



'Niño, deja ya de joder con la pelota.'
Serrat.





Fue ese día. Ese día en el que yo dudé y tu me lo viste en los ojos.
Y desde entonces no has podido quererte de la misma manera. 
El día en el que en vez corrernos nosotros,corrimos huyendo. 
Corrimos las cortinas como dejando que todo pasara y como si no hubiese pasado nada.
Y vi a un niño,jugando con algo. Vi a un niño. Jugando. 

Me interrumpió el amanecer mientras yo te miraba,y tú seguías jugando con ese pequeño chisme que no dejabas de arrugar;solo hacías formas y pintabas con ganas y rabia;
y coloreabas,con cuidado,pero saliéndote siempre del dibujo que intentabas que fuese perfecto. 

Estabas ahí,sentado,como si la vida fuese la aventura de seguir jugueteando por los rincones y no hubiese más preocupación que la de comer cuando tienes hambre,llorar cuando tienes frío y dormir cuando tienes sueño. 
Yo corría, corría las cortinas para que todo el sol te inundara la sonrisa de niño travieso. 
Y tu jugabas. 

Te divertía el reflejo de la luz del día en tu pequeño trasto;roto,sucio y un poco usado. 

Yo seguía mirando,desde cerca,observando cómo toqueteabas y le hablabas como cualquier niño con su juguete preferido. 

Yo que sé,seguía pasmada con tu sonrisa y tu boca y tu voz y tu manera de 'aquí lo que importa es sonreír,lo demás da igual' y yo sonreía,de verdad que sí. 

Me sonreía todo el corazón y la boca y sabía sonreír hasta con los ojos. 
Pues bien,tú con tu juguete y yo con mi sonrisa. 
Tú con mi sonrisa en tus manos. 

Y resulta que ese niño travieso,inocente y delicado tenía en sus manos un corazón. 
Y da la casualidad de que era el mío. 
Y digo era porque ya no queda nada. 
Y digo nada porque la nada es la ausencia de algo o alguien,
y esa ausencia es echar de menos lo que hemos tenido.
Y yo he tenido más corazón que cabeza,y ahora solo me queda un poco de juicio para saber que el poco corazón que me queda,es para mí.
Que me lo quedo yo,que es mío, y que si lo quieres,no te queda otra que dejar de jugar como un niño y empezar a aprender a arriesgar y a darte cuenta de que lo que tienes entre manos es mi sonrisa;
soy yo.

Y que con eso,no se juega. 



lunes, 10 de febrero de 2014

Cuento de amor al invierno.

Érase una vez. Pero dejamos de ser.

Y entonces el cuento se convirtió en una burla que me sacaba la lengua desde lejos, haciéndome gestos crueles de desprecio.

Érase una vez, pero nunca fuimos lo que no tuvimos valor para hacer.
Érase una vez, pero nunca fuimos lo que nos dejamos de decir por el miedo a fallarnos.

Érase una vez lo que quise que fuéramos y tú no quisiste vivir.
Te quise suceder, te quise de lejos, y despacio y con todo el corazón;
con los restos que me quedaban de las anteriores guerras perdidas.
Pero claro, 'dicen que las ruinas son todo eso que ya no se puede destruir.' 
Dicen. Porque, si te digo la verdad, mis ruinas están arrasadas, como cualquier ciudad después de un holocausto de gente corriendo hacia ninguna parte. Como un estadio devastado después de un concierto de Extremo.                         Como yo, después de ti.

Una vez. Es que una vez fuimos. Y duramos lo que dura una cerilla en arder y ser polvo del polvo de las cenizas que quedan después de que la cerilla se consuma.

Nunca he sabido lo que quiero. Pero me entiendo cuando digo que lo único que no quiero es a ti.
Protesto antes tu decisión del final y reclamo todos los orgasmos que me debes.

Yo sí te pido la luna, te pido estrellas y galaxias enteras; y que el paraíso sea mi cama; y el cielo nuestro infierno de sexo desmedido,y que el amor nos tenga envidia y se corra al vernos.

No puedo escribir del amor sin escribirte a ti. No puedo dormir a las ganas sin morirme de ti.
Tengo que dejar de pensar en ti para regalarme una jodida noche de calma entre todo este vendaval porque ya no puedo ser más cometa, ya no sé volar.
Se me ha olvidado; 
ahora solo planeo entre la gente y procuro no chocarme con nada -que no seas tú.-


Lo que hago es andar, pasear, vagar, deambular, transitar... llámalo como quieras, 

pero llámame. 


Lo que hago es terminarme, extinguirme, consumirme, agotarme... llámalo como quieras, 

pero llámame.

Lo que soy es una niña.
Una chica; caprichosa, algo maniática, risueña, alegre pero con mi puntazo de tristeza, he sido verdad siempre y sonrisas a medias tintas no escritas por nadie. Soy borde; pero pocas veces se han tirado desde mi precipicio. 
He sido sincera y gilipollas, ilusa e inocentemente estúpida. Soy tímida, romántica, frágil y delicada, pero tengo fuerza para parar los trenes en mitad de mi estación y soy toda la valentía que te falta a ti. Soy invierno en primavera.
Soy delgada -estoy hecha de hueso y todo corazón- ,soy cariñosamente idiota, soy alta -y eso es una putada, porque te quiero desde las alturas, desde muy arriba-, soy dulce y demasiado pasional pero, sobre todo,soy yo.

Así que ámame como quieras,
pero ámame.









viernes, 7 de febrero de 2014

'Capitán cobarde.'




Y que por el suelo solo encuentre restos de tus pisadas desnudas saliendo de mi cama. 

Y que por mi cama solo dejes huella de todo lo que me quisiste ayer por la noche. 

Vestigios de nuestra propia revolución;del revolcón de las 4:29. 

Sobras de todo lo que nos faltaba,de todo lo que no nos hicimos,lo que no nos dijimos,lo que nos prometimos y no supimos jurar. 

Que sea tu mayor aspiración;
que seas mi única inspiración. 

Imagina una cama hecha de todo lo que nos decimos sin hablar,y hacerle el amor a tus dudas,sin dudar ni un solo segundo que nos hemos dicho todas las mentiras;murmurando,entre tus dientes,que todo es de verdad y que te beso los párpados cada vez que se inundan;
y que me besas las tormentas que tú mismo provocas.

No sé en qué día vivo, porque desde que tú no, no puedo llamar vida a éste desastre;
pero si vienes y me besas cada herida, prometo dejar de escribir al amor, para hacértelo sólo a ti.
Que se nos gaste la felicidad de tanto haberla usado y que nos quedemos, sin ella, pero juntos.
En nuestro diluvio de penas y nostalgias,
pero juntos.

Ahora cada vez que te escribo, lloro; y juro que no es por obligación: es mecánico, como uno de esos relojes antiguos, que ya no tienen pila, pero marcan la hora.
A las 9:13 me pongo esa canción y yo me quedo quieta, con cara de tonta, como esa que se me queda cuando hablo de ti; y entonces, lloro porque no me queda más remedio que asumir que la culpa es toda mía, por ser tan puta kamikaze, por sentir y no pensar. y ser tan sumamente imbécil como para no saberme parar ante la implacable distancia que tú, cada vez, hacías más jodidamente complicada.

Dejar en tus manos mis sonrisas y que,de un día para otro, seas tan insensato,tan necio,tan torpe de maltratarlas hasta transformarlas en la nada más absoluta,la indiferencia más desbordante,las lágrimas más temerosas de no volver a verte,no volver a. Que no vuelvas. 

Supongo que 'todo lo que viene,bah.'
Y que ahora me cuesta imaginarnos;vuelvo a suponer que es porque tú ya no me imaginas y eso es como cuando todo está en silencio y escuchas como te rompes por dentro. 
Supongo que es porque tú ya no me piensas y no te imaginas (ni a mí) que herida más maravillosa me está quedando. 

Solo espero -esperar cada vez se me da mejor- que la cicatriz no se vea mucho y vengas a besármela. Y vengas. 

Solo espero que vengas.
Solo espero que vuelvas. 
Solo espero. Sin esperar nada a cambio. Como siempre. 


En fin,ya lo dice Sara: 'es irónico que los que nos ahogamos en un vaso de agua,somos los que siempre vemos el vacío medio vacío.'

Y también es bastante irónico que los que más nos implicamos somos lo que siempre perdemos la guerra; los que siempre nos enredamos, o más bien, nos enredan. 
Normalmente pierde el que quiere más. 
Conclusión: deja de querer.

Ojalá no tener que dedicar poemas de destrozos y miserias;
ojalá solo escribir sobre la complicación de las ganas sin límites y de lo insuficiente que me resultaría tenerte al lado, porque solo querría tenerte más.



Y que por el suelo solo encuentre restos de tus pisadas desnudas saliendo de mi cama. 

Y que por mi cama solo dejes huella de todo lo que me quisiste ayer por la noche. 

Vestigios de nuestra propia revolución;del revolcón de las 4:29. 
Y el de las 5:36.



Solo espero que vengas.
Solo espero que vuelvas. 
Solo espero. 
Sin esperar nada a cambio. 
Como siempre. 



Pero no hasta siempre.
Solo hasta que consiga enjaular los pájaros que me dicen que me quede. Quieta.






lunes, 3 de febrero de 2014

00:01.

A veces, todavía sueño, y me veo abriendo la puerta, fingiendo que eres tú.
A veces, todavía sueño, y me veo abriendo las piernas, creyéndome que has abierto la puerta, y que te quedas dentro. 
De mi.

Entonces me doy cuenta de que tengo los ojos abiertos,
y que son mis putos 'ojalá' que se me acumulan en las costillas.

Solo son un espectáculo de actos continuados alrededor de mis ilusiones en la retina;
un ir y venir; un suceder de des-ilusiones que no hacen nada más que comerme la simpleza de los días sin ti.

La forma de descubrir que los deseos no son más que chispas que se apagan entre el viento y lo que dura un soplo de vuelo que te sube la falda hasta la garganta; y no te deja respirar por más que intentes robarle la mirada a los delirios que te hacen suspirar.

Aquí me tienes; solo tienes que reivindicarme como tuya, cada noche. 
Aquí me tienes; solo tienes que proponerte ganar mi guerra.
Aquí me tienes; como un reto al que desafiar.

Cumplesueños; sopla las velas, los deseos y las ilusiones y cumple. Sueños.

A veces nos creemos que por creer vamos a ser felices;
Yo ya no.

Sal a a buscarme entre toda esta pesadilla y verás cómo nos crecen flores en el estómago y la mariposa de mi habitación, esa que no sabía que hacer, se queda -para siempre- aleteando entre éstas ansias de revolución entre tu cuerpo y el mío.

Entra de puntillas, por si el crujido de los cristales de los siete años de mala suerte, y enamórate de cada pequeño fragmento procurando no hacer ruido para no romperme más.

Encapríchate de mí, como un niño tonto.

Y llévame al baile
y báilame el agua;
aunque no suene la música, 
aunque te ahogues en mí.

Y que la vida sea más bella de lo habitual
y que lo habitual se convierta en insólito 
y que paseemos por las historias de terror como si no existiera el miedo a volar.

Y que nos falten días para soplar sueños,
para cumplir deseos,
para contarnos cuentos.


Que nos sobre todo lo demás;
que a falta de amor, ya estamos nosotros.






Te deseo a mí;
y que me cumplas mucho más.






sábado, 1 de febrero de 2014

Ni poesía ni hostias.

Estoy harta de escribirnos.
Estoy harta de llorarnos.
Estoy harta de mí.

Si te dijo la mentira: estoy harta de ti.

Estoy hasta la polla de tanta poesía de los cojones, si lo único que tengo que decirte es que te echo de menos, joder. Que no es tan difícil. No necesito compararte con nada, ni hablar de rosas con espinas para decirte que: igual que te dediqué todas mis sonrisas; ahora te dedico todas mis lágrimas.

Que estoy hasta la polla de los versos y las canciones bonitas.

Que no.
Que no me hacen falta.
Que esto es un 'te echo de menos' y punto. 
Un 'te quiero en mi vida' y ya está.

No es tan difícil ¿verdad?






Que no me olvido de decir que, sí, joder. Que tú nunca fuiste un poema; pero eres toda la poesía que me queda por escribir.