hands

hands

jueves, 24 de octubre de 2013

Esbozando.







Esto es como cuando sí,pero no.

Pero al revés.
Y viceversa.
Como cuando lloras de felicidad, 
o ríes por no llorar.

O me miras como nadie,pero me ves como a todos.

Como cuando te quedas quieta porque solo quieres bailar.

Como cuando todo está mal, pero te metes en la cama;
en la suya.
Como cuando te levantas con el pie izquierdo pero empiezas a andar con el derecho y tienes un trébol de cuatro hojas;

y entonces da igual.

Es como cuando escribo,
y me lees.
O como cuando no quiero necesitarte, 
pero necesito que me necesite.

Igual que cuando es pronto,
pero ya es demasiado tarde.

Y como cuando te quiero,
pero no te tengo.

Es como cuando pierdes el corazón,
y de repente,
apareces.

Es igual que como cuando es hoy,
pero quiero que sea mañana;
o hace calor, pero yo tengo frío.


Y entonces da igual.

Porque sonríes.
Y el mundo se para,
la hora se queda quieta;
esperándonos.

Y entonces da igual.


Porque tú.
y entonces vuelve a dar igual;
porque has vuelto.


Y entonces es como cuando te tropiezas,
pero no te caes.
O como cuando te sale cara y cruz a la vez. 
O como cuando me giro,
y estás.

O como cuando no llevo paraguas,
y llueves.
O como cuando no hay peros.

Igual que cuando te quedas.
Y no te vas.

Igual que cuando te quedas.
Y no te vas.

Y entonces da igual;
todo da igual.

Porque te quedas.
Y no te vas.





























lunes, 21 de octubre de 2013

Bonita sonrisa,zorra.

Esto es como cuando no, pero sí.



Aquella tarde me levanté,
y la vi. Sentada sobre la nada de mi habitación.
Me susurraba, muy suave, me llamaba;
y yo, temblorosa, me acerqué.

Seguía desnuda,a la luz de la niebla.
No hablaba, pero sí sentía.

Y entonces yo.

La rodeé un par de veces.
Me senté enfrente,
y me encendí, despacio, un cigarro.

El humo salió disparado hacia su cabello negro,
y le rozó las mejillas;
ella tosió fuerte, y me miró.                                                                                         Fría y distante.


La miré fijamente y entonces sus ojos, azules brillantes, 
se llenaron de puñales.
Me los clavaba, despacio, y sonreía.

Yo me quedé quieta; y busqué.
Buscaba sonrisas de invierno y canciones de primavera.
Pensaba en ellos y en nosotros.

La muy puta seguía llorándome cristales encima,
y yo me levantaba.
Lento; 
como cuando empecé a quererla.
Despacio y sin prisa, pero sin pausa.
Eso sobre todo, sin pausa.

La he querido más que a nadie,
la he bailado y sonreído.
Pero.

Ella seguía arrancándome las alas
y disparando,justo,al corazón.

Era áspera y suave al mismo tiempo.

Me estaba ahogando con su sonrisa macabra,
y, de repente, toda la habitación se llenó de un humo espeso.
Como cuando fumas con la ventana cerrada,
como cuando te ahoga querer.


Como cuando te asfixia ser feliz.
Me has arrancado tantas veces las alas que ya ni vuelo.
Que ya ni quiero volar.

Pero entonces él.

Y las ganas ausentes,

vuelven.

Y entonces me quedé pensando;


A veces, 
muchas veces, 

eres muy hija de puta;
mi vida;


PERO


Aquella tarde me levanté,
y la vi. Sentada sobre la nada de mi habitación.
Me susurraba, muy suave, me llamaba;
y yo, temblorosa, me acerqué

y entonces me senté contigo.
A tu lado;
y te susurré:
"yo sigo aquí, te pongas como te pongas,
me pongas como me pongas."


Me levanté

y se quedó quieta,
sorprendida;

y entonces ella se levantó,
me miró temblorosa, 
y me abrazó fuerte.
Con todas las ganas que me había quitado a mí.

Y nos volvimos a querer.
Y te volví a sonreír,
mi vida.
















domingo, 13 de octubre de 2013

Dulce introducción a mi caos.

Pasa; aquí no hay puerta que valga,
y yo me masturbo pensando en ti.

Soy una estrella fugaz;
mira y pídeme.

Yo me quedo aquí, 
entre las flores, 
a mirarte pasar, mi vida.

Que entre tú y yo no quepa ni la más mínima duda;
solo quiero certezas y tus manos en mi pecho.

He aprendido a vivir en el desastre
y ahora apareces ordenándome sonrisas a cada paso;
me descoloca ser feliz y no saber qué hacer con tantas ganas.

Eres otra cosa a la que tengo que sobrevivir;
y voy a respirarte hondo hasta que duelas.

Ven,
que voy a enseñarte la magia que hay entre mis manos 
y tu boca.

Voy a saberte de memoria.
Hasta el último surco de tu espalda,
y el primero hoyuelo de tu sonrisa.

La constelación de tus lunares,
y la ruta de tus piernas hacia el éxtasis.

Los ríos de tus venas,
y los mapas de tus manos hasta el fin del mundo.

Tengo una mariposa escondida en mi habitación;
y no sabe qué hacer.

Es domingo, 
y son las seis de la mañana en alguna parte del mundo;
y yo solo quiero comerte a sonrisas,
follarte a suspiros,
y bailar miradas incesantes en tus sábanas.


No me dejes ni en paz.
Ni nunca.

Que te quiero cerca y suave;
y lento y despacio.
Y a todas horas.

No me distingo entre las hojas del otoño, y más ahora;
que te tengo vértigo y solo pienso en tirarme,
desde tu ventana.

Ahora solo tengo pie derecho 
y tréboles de cuatro hojas;

y todos mis abrazos con ganas de verte.





Y es que el sexo es más sexo desde que me corro pensando en tus manos;
y la vida es más sonrisa desde que sé que me miras.









miércoles, 2 de octubre de 2013

Pierdo verticalidad.

Súbete al sitio más alto que encuentres;
y grita.
Grita todo el vértigo,
el miedo
y la rabia.
Grita fuerte;
haz eco.
Que suene entre tu y la nada,
que la nada sepa de ti.
Y tu sepas a todo.

Baila en lo más oscuro,
en las noches más sucias.
Deshaz las calles.

Abre todas las ventanas,
y cierra muchas puertas.
Tírate antes de caer,
y quiere antes de morir.

Quiere.
Morir.
Por querer.

Si no sabes qué hacer,
hazme tuya.

Desángrate bonito,
y mata por quedarte.
Conmigo.


Voy a lloverte cerca;
y a ser tormenta los días de verano.

Voy a ser tren, y despedida.
Y persianas de domingo.

Voy a ser sonrisa, y ruido,
y tu primavera en otoño.

Voy a ser el abril de Joaquín,
y la puerta que no quieras cerrar nunca.

Voy a ser menos miedo,para ser más vida.


Vas a ser mi sonrisa,
y mi canción favorita.

Mis mañanas más perfectas,
y mis noches más oscuras.

Voy a sentarme y esperar;

porque esperar,depende de el qué o a quién,
es bonito.

Voy a dibujarme entre flores, 
y diciembres nevados.

Voy a correr,
hasta ti
y a dejarme caer con los ojos abiertos;
para no perderte nada.